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Publicado por en Cápsulas de Lengua, Educación | Comments

De pe a pa

De pe a pa

De pe a pa… ¡qué intrigante expresión! Los hablantes hispanos la usamos cuando queremos decir que algo se hizo de principio a fin o detalle por detalle.

 

La locución parece nueva, como salida del argot de los jóvenes de este mundo globalizado que con “avaricia”, no dudan en hacer frases chiquitas, como cuando dicen “por fas” para decir “por favor” o “buen fin” para desear un buen fin de semana. De este afán, han nacido muchas expresiones breves y “de pe a pa” parece una más. Por eso causa sorpresa encontrarla en un texto del siglo XV.

 

En La Celestina, obra escrita por Fernando de Rojas en el año 1499, se lee el siguiente fragmento:

“Yo te juro por el santo martirologio de pe a pa, el brazo me tiembla de lo que por ella entiendo hazer…”.

En estas líneas, “jurar por el santo martirologio de pe a pa”, se entiende como: jurar por todos los mártires de la iglesia, desde el primero hasta el último.

 

Años después, en 1627, en Vocabulario de refranes y frases proverbiales, obra escrita por  Gonzalo Correas, aparece esta definición:

De pe a pa: Decir las cosas distintas y claras. Palabra por Palabra:”

Pero, ¿de dónde surgió tan intrigante expresión?…  Cuando no había imprenta, si se quería hacer copias de algún texto no quedaba más que echárselas a mano, y esa era la chamba de los copistas que, como sello de calidad, cuando terminaban su trabajo al pie ponían la frase  “de palabra a palabra” como garantía de que habían hecho una copia fiel; al ser una fórmula muy recurrente, usaron la abreviación:

de P. a P.

 

Bastaría un pequeño desliz fonético para convertir esta abreviación en la expresión “de pe a pa”, guardando el mismo sentido de “palabra a palabra”, tal como lo indicó Correas en 1627; ampliando después su significado a “con todo detalle”, tal como hoy la usamos.

Original Obtenido de: http://capsuladelengua.wordpress.com