Pages Menu
TwitterFacebook
Categories Menu

Posted by in Negocios | Comments

Cuatro consejos de inteligencia emocional en el trabajo

Cuatro consejos de inteligencia emocional en el trabajo

Las personas son emocionales antes de ser racionales; la lógica hace que las personas piensen y los sentimientos hacen que actúen, dice Bruce Clarke, presidente de la empresa  estadounidense de Recursos Humanos, CAI.  El directivo asegura que una inteligencia emocional fuerte es la clave para tener éxito profesional.

 

La inteligencia emocional (IE), término acuñado por el autorDaniel Goleman, define la capacidad de una persona de controlar sus propias emociones  para reaccionar ante los sentimientos de otros y así manejar sus diferentes relaciones.

 

Es decir, es saber reaccionar ante diferentes situaciones de manera racional sin caer presa de los propios sentimientos.

 

El ser humano es también conocido como el animal social por su necesidad innata de relacionarse con otros individuos, y el mundo de los negocios no es diferente. Según el experto en consultoría y desarrollo profesional Martyn Newman, los trabajadores con una fuerte IE son muy valiosos para las empresas porque generan fuertes relaciones con sus compañeros de trabajo, saben manejar bien las situaciones estresantes y saben entender a sus colegas.

 

En su blog semana, Clarke asevera que un buen líder empresarial debe tener una fuerte IE ya que eso le permite contratar a los candidatos más eficaces para su compañía, manejar los problemas de crecimiento de un negocio y enseñar más adecuadamente a sus equipos.

 

Saber manejar nuestros sentimientos tiene un efecto real en como nos desempeñamos en el trabajo. Un estudio de 2011 en Reino Unido arrojó que la preocupación debido a los altibajos económicos  por los que pasa Europa impulsó a los empleados a instalarse en un “modo de supervivencia” que los hizo proteger a toda costa su trabajo, haciéndolos poco susceptibles al cambio, debilitando su respuesta al estrés e incapaces de distinguir oportunidades de negocios.

 

El informe, reportado por The Guardian, apunta que tener un pobre manejo de las emociones en tiempos de alto estrés hace que las personas tiendan a desestimar el trabajo de sus compañeros impulsando conductas como el mobbing.

 

Clarke ofrece estos cuatro consejos para equilibrar la inteligencia emocional en el ámbito laboral.

 

1 Analízate a ti mismo

Conoce cuáles son tus emociones típicas y cómo respondes a diferentes clases de situaciones emocionales. Sé honesto contigo mismo para saber cuáles emociones son las que más afectan tu desempeño laboral (envidias profesionales, reacciones al estrés, inseguridades) y trata de tomar responsabilidad por tus actos.

No olvides que siempre puedes recurrir a ayuda psicológica profesional si consideras que necesitas ayuda para entender tus reacciones.

2 Escucha, no oigas

Muchas veces le ponemos “silencio” a las cosas que no queremos o no nos interesa escuchare, como un problema con un compañero, y las conversaciones se quedan como ruido de fondo. Una persona con alta IE  sabe enfocar su atención a lo que los demás de verdad están diciendo, aunque no sea algo que le agrade o interese particularmente.

Trata de enfocar tu mente a lo que los demás realmente están comunicando y haz un resumen mental de lo que crees que te está diciendo y si lo necesitas, puedes hacer preguntas para clarificar algún punto.

Te sorprendería lo que se puede aprender cuando guardas silencio y realmente se presta atención, además profesionalmente te ayudará contar con toda la información posible para tomar decisiones claras y efectivas.

 

3 Recuerda, tienes un lenguaje corporal

Los seres humanos siempre estamos comunicando con el cuerpo aunque guarden silencio sus palabras.

Trata de observar si el lenguaje corporal de las personas va de acuerdo con lo que están diciendo de forma oral. Observa las expresiones faciales, los tonos de voz, los movimientos de los ojos, etcétera.

Es posible que una conversación laboral tome un tono completamente distinto una vez que se toman en cuenta el lenguaje corporal.

4 Identifica que te causa estrés

Existen miles de factores que pueden hacer que una persona llegue a su punto de quiebre y reaccione de cierta manera a una situación que no lo requería. Por ejemplo, un problema en casa puede tensionarte lo suficiente para que le grites a un compañero de trabajo.

Identifica qué es lo que te causa estrés, practica tu capacidad para mantener la calma y prueba mecanismo de gestión de tensión como meditación, pintura, ejercicio, etcétera.

El punto es saber manejar la frustración de manera  sana pues una persona con alta IE evita descargar su tensión con otras personas.

No olvides que lograr un buen manejo de las emociones no es algo que se logre de un día para otro, es más bien un trabajo constante.

Fuente: Alto Nivel

Read More

Posted by in Conciencia, Negocios | Comments

Cómo tener una buena relación con tu jefe

Cómo tener una buena relación con tu jefe

Muchas veces el convivir diario con una persona puede desgastar una relación. Esto es algo especialmente difícil si la relación que se ve afectada por el estrés cotidiano y la mala comunicación es la que tienes con tu jefe.

 

La autora Alison Green, especialista en Management y relaciones con el capital humano, asegura que existen soluciones pequeñas y simples, pero altamente efectivas que hacen que una relación de trabajo con un superior se vuelva mucho más fácil, agradable y productiva.

 

El truco es, señala Green, conocer cuáles son las expectativas de ambas partes y saberlas comunicar.

 

  • Asegúrate de que tus metas y las de tu jefe estén alineadas: habla explícitamente con tu supervisor sobre sus metas y prioridades para el año y lo que tú definirías como éxito. También es importante que definan qué tipo de decisiones debes consultar con tu jefe y cuáles puedes manejar por tu cuenta. Discutir abiertamente de esto puede ayudarte a evitar problemas causados por ideas mal asumidas.
  • Presta atención a qué tipo de preguntas hace tu jefe para saber qué tipos de cosas le importan: al prestar atención a lo que le preocupa a tu jefe podrás conocer qué cosas va a pedir a futuro. Si aprendes a anticipar sus peticiones y solucionarlas de antemano te convertirás en el sueño de todo supervisor.
  • Haz el trabajo de tu jefe más fácil: cuando tu jefe te asigne un trabajo, resume el perfil del proyecto, los resultados que espera, el tiempo límite y las limitaciones que podrías enfrentar. Puede parecer obvio, pero a veces simplemente repetir lo que te acaban de pedir evita conflictos de comunicación futuros.
  • Siempre que sea posible, sugiere soluciones: en lugar de llegar con tu jefe y decir “¿Qué debo hacer en caso de X?”, facilitarás más la labor de ambos si dices: “Esto es lo que ha pasado con X, pero A, B, y C son algunas de las soluciones que he pensado, ¿qué opina?”.
  • Céntrate en tu área de control: inevitablemente habrán situaciones que escaparán a tu control, pero en lugar de concentrarte en lo que no puedes cambiar, como una cita que un cliente sigue posponiendo, piensa en lo que sí puedes arreglar, como decir: “Sé que está muy ocupado, pero ¿puedo hablar con su asistente para encontrar 10 minutos en su agenda?”.
  • Habla cuando no estés satisfecho: si estás frustrado por algo, debes comunicarlo antes de que se vea reflejado en tu trabajo. Dile a tu jefe que necesitas su ayuda y explícale como beneficiará su opinión a tu labor. Por supuesto, recuerda ser respetuoso y no abordar a tu supervisor cuando esté ocupado o enojado por algo.
  • No lo tomes personal: es importante que cuando haya una diferencia de opiniones lo platiquen y defiendas tu punto de vista, y si crees que tu jefe está cometiendo un error, parte de tu trabajo es explicar por qué. Sin embargo, si tu superior ya tomó una decisión con la que no estás de acuerdo, es más inteligente no dejar que el ego hable por ti.
  • Recuerda que tu jefe también es un ser humano: por lo tanto también habrá momentos en los que este hambriento, enojado, agotado o dispuesto a platicar contigo. Además, él podría tener las mismas inseguridades que tú tienes sobre su relación.
  • Escucha los comentarios con una mente abierta: evita estar a la defensiva. Está bien no estar de acuerdo en algunos temas, pero jamás debes ofender.
  • Se profesional: mantente al tanto de las necesidades de tu jefe, pero evita abrumarlo con preguntas. No dejes que se le olviden asuntos importantes y en general demuéstrale que eres una persona en la que se puede confiar.

Fuente: Alto Nivel

Read More

Posted by in Administración, Conciencia, Estilo de Vida, Negocios | Comments

Cómo mejorar tu comunicación en el trabajo

Cómo mejorar tu comunicación en el trabajo

Ser muy directo es una de las mejores formas de comunicación efectiva en el trabajo. Los jefes suelen decir: “me podrías entregar el reporte que te pedí, ya lo necesito”. Pero lo que deberían decir es “el reporte que te pedí debe estar en mi correo a las 5 de esta tarde”.

Y no sólo es importante la estructura que le das a tus palabras, también la actitud es de absoluta relevancia. Si cuando hablas metes tus manos a los bolsillos, haces movimientos con los pies, o evitas el contacto visual, estarás dando una imagen negativa y los compañeros creerán que no quieres comunicarte con ello.

También debes aprender que el mundo no gira a tu alrededor; si te abres a las opiniones y perspectivas de tus compañeros y equipo, te será mucho más fácil que los demás entiendan tu mensaje.

Sé muy abierto y directo al momento de hacer preguntas, con el fin de evitar malos entendidos. Si no te queda claro lo que alguien está tratando de comunicarte, puedes decir “no estoy seguro de entender tu punto, ¿me podrías dar un ejemplo?”.

Otra regla de oro para la comunicación en el trabajo es dar personalmente las malas noticias. Parece más fácil comunicar este tipo de información a través de medios indirectos como e-mail, pero no es así. Imagínate cómo te sentirías si te enteraras que tu compañero de trabajo que más aprecias fue despedido, gracias a un correo de la empresa y no a través de él mismo.

Aquí tienes algunos tips que te ayudarán a tener una comunicación más efectiva en tu lugar de trabajo.

1.Comunícate de manera clara y directa

Estos días en los que todo el mundo tiene poco tiempo, es importante que seas muy puntual con el mensaje que deseas comunicar.

La clave para una comunicación efectiva es la claridad. Expón de la manera más clara posible las ideas y pensamientos que deseas comunicar. Trata de entender el modo en que tus interlocutores piensan y se lo más directo posible.

2.Aprende a escuchar y usa una forma inteligente de pedir ayuda

La comunicación es un acto de dos vías. Escucha con atención a tus compañeros y jefe, así te será más fácil entender sus puntos de vista y llegar a acuerdos que beneficien el flujo de trabajo.

Acercarte a los compañeros para pedir ayuda siempre hablará bien de ti. Pero debes ser cuidadoso de la forma en que lo haces. Si te dan una tarea que no sabes cómo desarrollar considera lo siguiente:

  • Se proactivo y muestra entusiasmo por el proyecto. Puedes decir cosas como “me encanta formar parte de esta iniciativa”.
  • Si se trata de una tarea que nunca has realizado, no dudes en pedir fuentes y ejemplos. Puedes acercarte a tus compañeros con frases como esta: “¿Qué ideas tienes en mente para este proyecto?”, “Nunca he desarrollado un reporte como el que me estás pidiendo, ¿me puedes mostrar un ejemplo?”.
  • Has todo lo posible por tener una reunión con tu jefe o compañeros antes de la fecha de entrega, con el objetivo de revisar avances del proyecto y saber si es el tipo de información y desempeño que estás realizando es el que se busca para el proyecto.
  • Saber si el trabajo que estás desarrollando es lo que el proyecto necesita, te ayudará a no desperdiciar el tiempo y a asegurarte de que tú y tu equipo o jefe están en el mismo canal.

3.Comunica tus expectativas y piensa antes de hablar

Asegúrate de especificar el tipo de información que requieres y la fecha en que debe ser entregada.

Tus compañeros y equipo del que estés al mando no podrán llegar a los objetivos que planteas si no eres claro al comunicar el tipo de acciones que deben llevar a cabo para conseguir los objetivos del proyecto.

Si eres el jefe, debes ser muy claro respecto al tipo de resultados que necesitas. Si no lo haces hay altas probabilidades de que no lo obtengas.

Una vez que has escuchado lo que la otra parte tiene que decir, procesa bien lo que están comunicándote y reflexiona sobre tu respuesta.

4.Usa un lenguaje no verbal apropiado y se positivo siempre

Una actitud positiva es clave para ser efectivo al comunicarte, tanto con palabras como con acciones y gestos.
Como bien sabes, la comunicación NO se remite únicamente a las palabras. Está científicamente comprobado que el 93% de la comunicación humana está basada en comportamientos y acciones, contra únicamente el 3% para el lenguaje hablado y escrito.

Por ello, debes tener y proyectar confianza en ti mismo; así tu equipo se sentirá también en confianza de acercarse y hablar al respecto de cualquier situación o contratiempo. Y también es muy importante que al hablar seas amable y tengas una sonrisa discreta.

5.Mantén el interés y se honesto

Otra clave de la comunicación en las empresas y equipos de trabajo es mantener el interés de la contraparte en el camino hacia nuestro objetivo. Puedes lograr esto generando constantemente retroalimentación y discusiones respecto al proyecto.

En lo que concierne a la honestidad, ten claro que es la mejor herramienta que puedes usar al momento de comunicarte. Ser honesto te merecerá el respecto de tus compañeros y jefe y viceversa.

Fuente: Alto Nivel Imagen: tranchis via photo pin cc

Read More

Posted by in Nutrición, Salud | Comments

Una foto de nuestros hijos en el refrigerador puede ayudarnos a comer sano

Una foto de nuestros hijos en el refrigerador puede ayudarnos a comer sano

Ver una cara sonriente te ayuda a alcanzar tus objetivos.

Colocar una fotografía de nuestros hijos o sobrinos sonriendo a boca llena en la puerta del refrigerador puede ayudarnos a comer más sano, según se desprende de un estudio publicado en la revista Journal of Consumer Research.

Concretamente, los científicos han demostrado ver una cara sonriente no solo mejora el estado de ánimo, sino que nos hace sentir lo suficientemente bien para “esforzarnos más por el bienestar futuro, pensar de manera más flexible y tener la mente abierta a nueva información”, explica Aparna A. Labroo, investigadora de la Universidad de Chicago (EE UU) y coautora del estudio. Sus experimentos revelan también que cuando estamos de buen humor tenemos más capacidad para distanciarnos de los problemas que debemos resolver, pensar de manera más abstracta y tomar mejores decisiones. También somos capaces de proponernos (y alcanzar) objetivos a largo plazo, y los objetivos a corto plazo nos cuestan menos esfuerzo que cuando nos sentimos malhumorados.

Fuente: Muy Interesante

Read More